La agenda política de la provincia de Buenos Aires promete, para este 2026, tener al proceso de elección de jueces para la Suprema Corte entre sus atractivos. El máximo tribunal cuenta hoy con tres ministros y cuatro vacantes que deberán ser completadas por impulso del gobernador Axel Kicillof con el acuerdo del Senado.
Los nombres, afirman, están guardados bajo siete llaves y serán una moneda de negociación con los otros sectores del peronismo y con la oposición. El gobernador deberá contar con ambos grupos para aprobar esos y otros proyectos. Sin embargo, en la política bonaerense comenzó a correr fuerte un nombre que está ligado a la Unión Cívica Radical por vía nupcial.
Se trata de Marina Sánchez Herrero, exintegrante el consejo de la Magistratura y actual Vicerrectora de la Universidad Nacional de Mar del Plata. Aunque pergaminos no le faltan, el principal empuje llega desde el centenario partido. Según comentan conocedores de las intrigas provinciales, su esposo, el senador nacional Maximiliano Abad, es quién más promociona esa candidatura.
Restará saber si Kicillof quiere o no negociar con ese sector y cuál podría ser el acuerdo político que, sin dudas, abarcará otros temas.
El Cronista

