La senadora libertaria reiteró que aceptarán exceptuar del recorte salarial a las “enfermedades severas o degenerativas o irrecuperables”. El retroceso en el resto de los derechos laborales no se modificará. El Gobierno quiere que Diputados apruebe la ley este jueves y que el Senado la sancione definitivamente la semana que viene.
La jefa del bloque oficialista en el Senado, Patricia Bullrich, volvió a reconocer que el mileísmo “cometió un error” al votar el controvertido artículo sobre licencias por enfermedad en la Reforma Laboral pero lo hizo depositando la culpa en la supuesta existencia de una insólita “mafia de los certificados” creada para justificar el ausentismo y “aumentar la litigiosidad” laboral.
“Cometimos un error que, bueno, nobleza obliga lo vamos a arreglar”, total “es algo que puede pasar en 210 artículos”, reconoció la exfuncionaria y arremetió con una singular explicación que intentó depositar la carga del problema en trabajadores que supuestamente falsifican justificativos médicos en connivencia con médicos y abogados.
“Para mí, cambiar ese artículo está muy bien porque es terminar con una mafia. Hay cientos de personas presas por certificados truchos en la Argentina”, acusó sin dar pruebas.
Según trascendió, el Gobierno aceptará modificar ese artículo en el dictamen que se firmará este miércoles y llegará el jueves al recinto de Diputados. El objetivo sería que el 27 de febrero el Senado sancione definitivamente el proyecto con ese cambio, para que el presidente Javier Milei pueda consumar su obsesión de tener la ley antes de la apertura de sesiones ordinarias del Congreso.
El “error” de Bullrich y compañía
El argumento se trató de otro intento de despegar al oficialismo del gravísimo yerro. Durante una entrevista por un canal oficialista, Bullrich insistió una y otra vez con que ese controvertido punto será modificado por iniciativa de La Libertad Avanza (LLA) y no por los innumerables cuestionamientos que recibió de parte de la oposición y hasta aliados.
Lejos de admitir el error político o la terquedad por tener mayorías pactadas, Bullrich sostuvo que los cambios “que aún se están discutiendo en la Secretaría de Legal y Técnica” del Poder Ejecutivo fueron pensados “después de hablar con una serie de jueces laborales ‘razonables’ y empresarios pymes”.
Según contó, esos supuestos magistrados no les habrían advertido sobre las contradicciones y controversias que el oficialismo no pensó al votar el cambio en el artículo 208 de la Ley de Contratos de Trabajo, sino que le habrían dicho que ese punto “generaba ausentismo, litigiosidad, problemas terribles de empresas truchas que daban una mafia de los certificados” laborales para justificar supuestas enfermedades.
“Ahora van a tener que laburar”
Para sostener esa acusación, la exministra intentó dar una prueba de ello y contó una anécdota tan llamativa como incomprobable.
“Mirá qué casualidad -le dijo al presentador de TV-, hoy a la mañana voy a la panadería de cerca de mi casa para comprarle al Presidente unas galletitas que le gustan, y dos de las que atienden (N de R: panaderas) me dicen ‘qué bueno Patricia lo de las licencias porque acá nos joroban siempre. Acá tenemos que hacer el trabajo del panadero que una semana no viene, del que hace las medialunas que tampoco viene, que siempre vienen con un certificado y que ahora van a tener que laburar”.
La anécdota de delación que (se) le ocurrió como anillo al dedo y que pone en un mismo plano labores y oficios -como si la atención al público fuera lo mismo que el horneado del pan- fue para insistir con el oficialismo promovió los cambios en el proyecto. “Nosotros introdujimos el cambio”, insistió.
Lo que la legisladora evitó responder fue por qué el oficialismo impulsó la votación de eso que ahora reconoce como error. Habló de “la gran reconfiguración del poder sindical” que instala esa ley, del congelamiento de la cuota solidaria para los gremios y de la supuesta litigiosidad a la que le ley le pondría freno. Pero no explicó por qué se votó un artículo que fue objetado durante horas de debate.
A la hora de volver a hablar del cambio, repitió que “la idea fue nuestra” basado en “la experiencia internacional sobre la mafia de la litigiosidad y la mafia de los certificados. Las dos mafias”.
Una pequeña corrección en la quita de derechos
Casi al final de la charla, la exministra admitió que “tuvimos un error”. “La ley original no distingue en enfermedades. El error no fue haber aclarado las enfermedades severas o degenerativas o irrecuperables”.
Así que “para mí, cambiar ese artículo está muy bien porque es terminar con una mafia. Hay cientos de personas presas por certificados truchos en la Argentina”, acusó sin dar pruebas.
Los cambios, según explicó, “los está analizando la Secretaría Legal y Técnica” del Gobierno. Una vez terminados, se enviará a Diputados la sugerencia de corrección. “Eso sí, no empañamos la ley”, cerró, al confirmar que la norma mantendrá su espíritu antitrabajador.
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