La primera prórroga del período para negociar ya se venció. El SUTNA presiona por la sanción de una ley provincial que permita la ocupación de la fábrica con aval del estado.
Al cumplirse este miércoles un mes exacto desde el cierre de la planta de la fabricante de neumáticos FATE, el conflicto atraviesa un momento crítico. La prórroga de la conciliación obligatoria venció sin que se registraran avances concretos ni nuevas audiencias convocadas por las autoridades laborales. En este escenario, el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA) decidió convocar a una asamblea para esta tarde, en la puerta de la fábrica, donde se definirán los próximos pasos en una disputa que ya escaló al plano político y social.
La falta de intervención efectiva por parte del gobierno nacional y la ausencia de una nueva audiencia formal encendieron las alarmas dentro del gremio, que denuncia un virtual abandono del conflicto por parte de las autoridades. Según expresaron desde el sindicato en sus canales oficiales, incluyendo su perfil en redes sociales, la situación actual refleja una parálisis total en las negociaciones, lo que obliga a los trabajadores a intensificar las medidas de presión.
En este contexto, toda la energía del SUTNA está puesta en lograr que avance en la Legislatura bonaerense el proyecto de “ocupación tempore” de la planta, una figura que permitiría garantizar la continuidad productiva bajo control estatal o con participación de los trabajadores, invocando razones de interés económico y social. La iniciativa busca evitar el vaciamiento de la empresa y preservar las fuentes de trabajo en una actividad considerada estratégica para el país, según explica la dirigencia sindical.
Movilización a la Legislatura bonaerense
Como parte de esta estrategia, el sindicato anunció una movilización para este jueves hacia la sede de la Legislatura en la provincia de Buenos Aires. La protesta tendrá como objetivo presionar a los bloques de diputados y senadores para que impulsen el tratamiento del proyecto y aceleren su eventual aprobación.
Desde el gremio sostienen que el tiempo juega en contra y que cada día que pasa sin definiciones agrava la situación económica de los trabajadores.
El conflicto también sumó en las últimas horas un componente institucional y territorial. Representantes del SUTNA mantuvieron una reunión con el ministro de Trabajo de la provincia de Buenos Aires, en busca de una mediación más activa por parte del gobierno bonaerense.
El Ministro de Trabajo, Walter Correa, recibió a una delegación del SUTNA encabezada por el Secretario General, Alejandro Crespo.
Sin embargo, según trascendió, más allá de la foto pública el encuentro no dejó compromisos concretos ni anuncios de gestiones orientadas a la reapertura de la fábrica por parte de la cartera laboral provincial.
En paralelo, el gremio logró sumar el respaldo del obispo de San Isidro, jurisdicción donde se encuentra ubicada la planta de FATE.
El apoyo de la Iglesia local fue destacado por los trabajadores como un gesto significativo en medio del conflicto, especialmente por el impacto social que tiene el cierre de la fábrica en la comunidad.
Según informó el SUTNA, monseñor Guillermo Caride expresó su preocupación por la pérdida de empleos y el deterioro de la actividad económica en la zona.
FATE: impacto nulo de la conciliación obligatoria
Mientras tanto, el impacto de la conciliación obligatoria parece ser nulo hasta el momento. La empresa sigue negándose a cumplirla hasta que no esté desalojada la planta y todavía no pagó los salarios correspondientes a la segunda quincena de febrero, pese a la multa anunciada por la Secretaría de Trabajo de la Nación.
Desde el sindicato denuncian que esta falta de pago no solo constituye un incumplimiento legal, sino también una forma de presión sobre los empleados en el marco del conflicto, para inducir a más gente a aceptar la indemnizacion y desistir de cualquier reclamo.
En sus comunicaciones públicas, el SUTNA insiste en que la falta de respuestas oficiales y empresariales configura un escenario de extrema gravedad, en el que se ponen en riesgo no solo los puestos de trabajo directos, sino también toda la cadena de valor vinculada a la industria del neumático.
En este sentido, advierten que el cierre de FATE tendría consecuencias que trascienden a la empresa y afectarían a proveedores, transportistas y otros actores económicos.
La empresa del grupo Madanes es la única fabricante en el país de neumáticos para camiones y buses. Y por eso el gremio destaca la importancia estratégica de mantener viva la producción, sobre todo en un contexto internacional incierto por la guerra de Medio Oriente, para no depender de insumos importados para garantizar la actividad del transporte de pasajeros y de cargas.
FATE cerró sorpresivamente el 18 de febrero pasado. Sus 920 empleados se enteraron ese mismo día por un cartel ubicado en la puerta de la fábrica, sin que mediara otro instrumento de aviso.
La empresa informó que pagaría las indemnizaciones correspondientes y dio por consumado el cierre, pero esa decisión fue rechazada de plano por el gremio, que inició un plan de lucha en simultáneo con presentaciones administrativas y judiciales para conseguir la reapertura.
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