Sobre el final de la semana pasada, la Legislatura Porteña definió -con una importante cuota de demora- la integración de las comisiones legislativas y hubo algunas sorpresas. En ese poder legislativo, el peronismo concentra la primera minoría con 20 diputados; luego La Libertad Avanza tiene 14; y el PRO, que gobierna la ciudad, cuenta con 12. Esa dispersión hizo que las negociaciones por la comisiones se mantuviera empantanada.
El oficialismo quería retener algunos lugares clave, pero debió ceder -entre otras- Justicia, Seguridad, Relaciones Interjurisdiccionales, Asuntos Constitucionales. Sin embargo, el PRO consiguió Legislación General, Salud, Comunicación Social, Espacio Público, la Junta de Reglamento y la central de Presupuesto.
La novedad es que para la presidencia de la comisión que entiende sobre la Hacienda y la política tributaria todos los ojos apuntaban a Gimena Villafruela. Se trata de uno de los nodos clave por el que deben pasar todas las leyes que impliquen recursos del Estado, empezando por la principao: el Presupuesto.
La titularidad recaerá finalmente sobre Waldo Wolff, exscretario de Seguridad. No son pocos los que en los pasillos del palacio de la calle Perú se manifiestan contrariados por ese nombramiento, ya que consideran que ese rol requiere “flexibilidad y mucha capacidad de diálogo”. “Gimena poseía esas características, Wolff tiene poca relación con sus pares, propios y ajenos”, comentó un legislador de una bancada cuyo votos se vuelven cruciales.
El Cronista

