El exviceministro de Economía advirtió que los mercados reaccionarían con miedo ante una posible vuelta del peronismo en 2027. Marcó fuertes diferencias entre Massa y Kicillof, habló de devaluación, corrida cambiaria y el impacto electoral que podría tener el dólar.
Gabriel Rubinstein, exviceministro de Economía durante la gestión de Sergio Massa, advirtió que una eventual elección presidencial en Argentina en 2027 podría volver a presionar sobre el dólar. Según planteó, los mercados reaccionarían con inquietud ante una posible candidatura del peronismo, aunque consideró que Axel Kicillof genera hoy muchas más dudas que el exministro de Economía.
En una entrevista con Modo Fontevecchia, por Radio Perfil, Rubinstein analizó el escenario económico de cara a las próximas elecciones, repasó su paso por el Palacio de Hacienda y también trazó un diagnóstico sobre el programa de Javier Milei. A su juicio, el Gobierno consiguió ordenar variables macroeconómicas, pero todavía enfrenta problemas importantes en actividad y empleo.
Massa o Kicillof: cómo reaccionaría el mercado
Rubinstein sostuvo que una candidatura de Massa no sería recibida de la misma manera que una de Kicillof. “Massa puede generar algunas dudas, pero Kicillof hoy representa muchas dudas. Los mercados reaccionarían mal ante los dos, pero peor con Kicillof”, afirmó.
El economista explicó que el problema se vuelve particularmente sensible porque una parte de los ahorristas considera que actualmente el dólar está barato. Frente a una elección competitiva, dijo, muchos podrían decidir dolarizar sus carteras preventivamente.
“Si gana Massa por ahí devalúa 30%, si gana Kicillof por ahí devalúa 100%”, ejemplificó Rubinstein sobre las expectativas que podrían formarse entre los inversores. Según planteó, ese temor podría generar “corrida cambiaria y una situación de mercado muy mala” si Milei no llega a las elecciones como claro favorito.
- Más dolarización preventiva por parte de ahorristas e inversores.
- Menor confianza en las reservas del BCRA.
- Dudas sobre la política fiscal de la oposición.
- Presión sobre el tipo de cambio si el mercado percibe un dólar atrasado.
Las críticas de Rubinstein a Kicillof
El exfuncionario fue especialmente crítico al evaluar el paso de Kicillof por el Ministerio de Economía. “Yo no tomaría como una buena experiencia la de Kicillof”, aseguró, al cuestionar su postura sobre el déficit fiscal y los subsidios durante el gobierno de Cristina Kirchner.
El exviceministro atribuyó buena parte del fracaso de aquella estrategia a la histórica sequía, que deterioró las cuentas públicas y el frente externo, y posteriormente al proceso electoral. También admitió errores cambiarios: “Había que haber devaluado en noviembre de 2022 y se estiró todo por distintas razones. Se devaluó mal y tarde”.
El impacto que tuvo Milei en las PASO de 2023
Rubinstein también recordó la reacción financiera al triunfo de Milei en las primarias de 2023. “Cuando Milei ganó las PASO, el dólar subió 20% en dos horas. El mismo domingo subió 20%”, señaló.
Según su interpretación, la propuesta de dolarización sin reservas suficientes generó incertidumbre. “Acá ganó Milei y las cosas empeoraron”, afirmó al describir específicamente la reacción inicial de los mercados tras aquella elección.
También estimó que, si no ocurre un episodio cambiario, la inflación podría acercarse al 1% mensual. Sin embargo, advirtió que una mejora nominal no será suficiente si la actividad y el mercado laboral continúan débiles: “No veo que venga ningún boom económico, pero tampoco veo un deterioro”.
El economista puso especial énfasis en el empleo y aseguró que “esta economía no es pujante”. Según explicó, sectores como Vaca Muerta pueden mostrar un fuerte desempeño sin generar todavía suficiente trabajo para compensar las dificultades de la industria y otras actividades.
Para Rubinstein, esa contradicción será central en las elecciones: el Gobierno podrá exhibir como activo la baja de la inflación y el orden macroeconómico, pero tendrá mayores dificultades para mostrar una economía robusta. En ese escenario, consideró que el temor a una crisis podría convertirse en una herramienta electoral para Milei frente a una eventual candidatura de Kicillof.
“Si va a asustar a la gente, va a haber mucha gente que va a votar a Milei con tal de que no venga un lío macroeconómico o una crisis. El Gobierno puede jugar con eso: si viene Kicillof, tienen que instalar la idea de que va a ser un desastre. Si Kicillof no logra cambiar esa idea, mucha gente va a votar a Milei para que no haya una crisis. Eso puede pasar”, afirmó Rubinstein.
Por último, comparó ese posible comportamiento electoral con lo ocurrido durante el menemismo: “Como le pasó a Menem con el tema del ‘voto cuotas’, donde la gente decía: ‘No quiero cambiar porque tengo que pagar las cuotas’. La gente se pone conservadora y por eso no vota en contra”.
El Economista

