La Justicia desestimó ayer el pedido de desalojo de los trabajadores de Fate que continúan el reclamo desde la fábrica que a fines de febrero anunció el cierre de su planta en el partido de San Fernando, provincia de Buenos Aires, tras 80 años de vigencia.
Por qué importa.
La planta de neumáticos informó que 920 empleados que serán indemnizados tras los despidos. Entre los motivos principales del cierre predominó la fuerte competencia ante la apertura de importaciones.
En detalle.
Ayer, la Sala II de la Cámara de Apelación y Garantías en lo penal de San Isidro resolvió por unanimidad revocar la orden de desalojo del predio de Fate que había sido dictada el 18 de febrero por el Juzgado de Garantías 4.
El argumento de los jueces fue que los trabajadores ingresaron a la fábrica “en defensa de sus puestos de trabajo” y que la huelga es una expresión directa, de carácter colectivo, reconocida por la Constitución Nacional que aboga por la preservación “de los derechos o intereses de los trabajadores”. Además, la resolución remarcó que se trata de un “conflicto laboral” porque más de 900 empleados fueron despedidos.
Por último, los magistrados consideraron que “la adopción de una medida cautelar en el ámbito de la penalización de la conducta de trabajadores y representantes sindicales cuando aún no han finalizado las instancias de conciliación y negociación entre las partes en conflicto, resulta prematura y así debe declararse.”
Desde el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA) señalaron que este revés judicial sobre la patronal de FATE se inscribe en el marco de los distintos reclamos judiciales y administrativos que viene llevando adelante el sindicato. “En semejante lucha obrera, todo avance en favor de los trabajadores debe servir para redoblar los esfuerzos para que la lucha por la reapertura de la planta y la reincorporación de todos los trabajadores se consiga definitivamente”, expresaron en un comunicado oficial.
El Gobierno.
En el marco de la Argentina Week en Nueva York, Javier Milei reivindicó hoy la apertura de las importaciones y apuntó contra Javier Madanes, dueño de Fate. El presidente acusó al empresario de haber extorsionado al Gobierno “con que si no les manteníamos las barreras, entonces nos iba a tirar 920 trabajadores a la calle” un día antes de tratarse la reforma laboral en el Congreso.
Madanes, por su parte, criticó la gestión libertaria en más de una ocasión. En marzo de 2024, en una entrevista en Perfil, había afirmado que la crisis actual era peor “que lo que ocurrió en el 2001”. Dos meses después, en el podcast La Fábrica sostuvo: “Las PYMEs en Argentina andan mal, la caída es mas del 50% seguro. Creo que hay que unirse para ir y reclamar condiciones de competitividad razonables y pelear en todos los sectores donde se han generado desbalanceos. Si nos quedamos solamente con una actitud de resistencia nos va a ir muy mal”.
Contexto.
Sebastián Tesoro, uno de los empleados despedidos, declaró en radio Splendid los trabajadores se enteraron de la noticia el 18 de febrero alrededor de las 6 de la mañana “por un cartel que dejó la fábrica del lado de los portones de adentro, donde plantea que cesa la actividad productiva y nos deja a todos despedidos, a la espera de la indemnización”.
Alejandro Crespo, secretario general de SUTNA y extrabajador de Fate, calificó el cierre de “ilegal” dado que la fábrica se había comprometido a “no despedir hasta el 30 de junio”. “Esto no es una PYME en problemas, es uno de los holdings más grandes”, sentenció en diálogo con El Destape.
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