UN SALVAVIDAS PARA MILEI, UNA GRANADA PARA ADORNI Y EL CASTING DE KARINA PARA REEMPLAZARLO

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El fallo judicial sobre YPF es un pulmotor para un Gobierno que pierde el apoyo de los más leales. El puzzle que sostiene al jefe de Gabinete y el apuro judicial. La reforma secreta. Laberintos peronistas.

Manuel Adorni juró que no hay más: ni más propiedades, ni gastos desmesurados, ni viajes en aviones privados. Lo dijo en una reunión chica en una Casa Rosada vacía por el doble feriado del Día de la Memoria. Le pidieron anticipar qué podía aparecer. Juró que eso era todo. Karina Milei eligió creer. En un temporalmente restituido Triángulo de Hierro, quizá por autopreservación, Santiago Caputo ayudó a blindar a Adorni.

“Manuel soy yo”, dijo, en estas horas, la hermanísima. Pero al rato recibió a Antonio Aracre, vocero blue del Gobierno que agota pantallas y micrófonos como un apóstol que difunde la Biblia libertaria. ¿Karina pidió conocer a Aracre como parte de un casting para seleccionar nuevo portavoz? Es un rumor verosímil, pero muy obvio. Adorni ya no sirve para eso. Sobre Aracre, quizá esta vez tenga mejor timing: se subió a un albertismo en franco declive.

Adorni sobrevive atado por dos fenómenos antagónicos. Por ahora, la brutal interna de La Libertad Avanza lo sostiene porque su salida desataría una guerra santa entre Karina y Caputo por ocupar el vacío que dejaría en la Jefatura de Gabinete. Al mismo tiempo, como ocurrió con el exdiputado José Luis Espert, Adorni es una pieza tóxica que los Milei podrían extirpar y, en ese acto, cortar la gangrena. Milei desoye, justo él, la falacia del costo hundido.

Pero otra la mano mece la cuna: el juez federal Ariel Lijo tiene, desde el viernes, una batería de pruebas pedidas por el fiscal Gerardo Pollicita respecto del patrimonio del jefe de Gabinete. Primero avanzó sobre Marcelo Grandio, el amigo de Adorni con contratos en la Televisión Pública -dos de ellos, todavía vigentes, que prevén que la productora de Grandio pueda ganar $3,5 millones al mes-, y ahora puede incomodar al funcionario. 

Una tesis traduce el apuro de Lijo como un anticipo de que el juez sale perdidoso en la avanzada de Juan Bautista Mahiques que, a 20 días de asumir, apura 62 pliegos para empezar a cubrir las vacancias en la Justicia: 37% de cargos de jueces y camaristas, y 42% de fiscales y defensores.

Combustible del Cielo

En un vórtice crítico, el Gobierno encontró un pulmotor en el fallo de la Justicia estadounidense sobre el caso YPF. Javier Milei armó un show que repitió el formato que usó, sin resultado, en la asamblea del 1° de marzo. Pero es combustible para cambiar la agenda y un posible driver para intentar moderar el mal humor social que instala el deterioro de la economía real y agudizan el escándalo Adorni y las novedades explosivas del caso $LIBRA.

“Las fuerzas del cielo”, dijeron en Casa Rosada en referencia al fallo, como si la medida judicial hubiese tenido que ver con la diplomacia paralela que en su momento activaron los Caputo, Santiago y Toto, junto a José Luis Daza, para lograr el auxilio de Scott Bessent que salvó al Gobierno de una catástrofe. Una leyenda negra sostiene que el fin de semana previo a los tuits de Bessent estaba redactada la resolución para reponer el cepo al dólar.

Milei, que invocó a tres funcionarios que hace pocos meses están ligados al juicio -como Sebastián Amerio, María “Mery” Ibarzábal Murphy y Pablo Quirno-, quiere quedarse con los méritos de un hecho inusual en la historia criolla: la línea argumental de los abogados argentinos contra el fondo Burford y los Eskenazi fue una de las únicas políticas de estado -la otra es Vaca Muerta- que sobrevivieron a cuatro presidentes.

La resolución judicial valida retroactivamente el argumento inicial del gobierno de Cristina Kirchner, sostenido por Axel Kicillof, respecto de que el estatuto de una empresa no puede estar por encima de una Ley del Estado. Y Milei gana tiempo. En el Gobierno, mientras, ensayan magias de todo tipo para salir del encierro. “Hay que llegar al Mundial”, dice un operador libertario que reversiona el “hay que pasar el invierno” de Álvaro Alsogaray. Milei y el primer anillo libertario creen que la economía empezó a rebotar. Hasta tanto, todo sirve como distracción. La Ley Hojarasca, ese compendio que armó Federico Sturzenegger, tiene la misma utilidad.

Regreso a los ‘80

Sturzenegger apareció en el menú íntimo de los Milei como un posible sucesor de Adorni, pero alguien avisó que en el gabinete nadie soporta a “El Coloso”. También sonó Patricia Bullrich, pero está en un mal momento con Karina. “No sé qué pasa. Cada vez que la veo, le pregunto si está todo bien y ella me dice que sí, que todo bien”, se confesó Bullrich en una charla en el Hilton de Tucumán.

Pero la esquirla más fascinante del Adorni-gate es la versión, publicada por Ricardo Kirschbaum en Clarín, de que José Luis Manzano figuraba como posible jefe de Gabinete. El brillante alfil del peronismo renovador de los ‘80 y operador menemista caído en desgracia en 1992 parece coquetear, o al menos dejar que suene, la idea de su regreso al mundo de la política.

Con 70 años cumplidos el 9 de marzo, que primero festejó en Suiza y luego en Nueva York, Manzano habría analizado la chance de volver a radicar su domicilio en Argentina y hasta lo conversó con sus contadores. Hace tiempo vive en Ginebra. Un libertario que lo respeta dice que “Chupete” tiene una fascinación “mística” con Milei. Otra fuente cuenta que el empresario habla seguido con Kicillof. Sutura la grieta, podría decirse. “José Luis se quedó con la espina: tuvo que dejar la política a los 36 años”, aporta un lobbista que lo conoce.

Las dos derrotas 

La marcha por los 50 años del golpe del 24 de marzo, que tuvo epicentro en Plaza de Mayo -donde, según la organización, habrían circulado a lo largo del día casi un millón de personas- y se replicó en todo el país fue otra derrota de la Casa Rosada: el relato de la verdad completa, que ensayó por tercer año consecutivo, perdió por paliza en la calle y en el territorio virtual.

El Gobierno juega, en ese ring, dos elementos: bajarle la bandera de los derechos humanos al peronismo con el concepto de desautorizar a su principal rival y, a su vez, reforzar la adhesión de las Fuerzas Armadas. Al día siguiente de la marcha, Adorni anunció que habrá fondos extra -provenientes de privatizaciones- para reequipar a las FF.AA. Va a contramano del planteo del ministro de Defensa, Carlos Presti, que avisa que la única demanda que le llega de los uniformados tiene que ver con aumento salarial y la obra social.

Dos semanas atrás, Presti fue a dar una charla a los cadetes de la Escuela Superior de Guerra y, antes de empezar, pidió que no le hagan preguntas sobre el tema sueldos y sobre la OSFA, que se creó -solo para FF.AA. no de Seguridad- para reemplazar a IOSFA, que la gestión de Luis Petri dejó quebrada y sin prestaciones. 

Una lupa sobre los jóvenes

Es un dato sintomático: las encuestas replican de manera casi unívoca una caída en la imagen de Milei y de aprobación del Gobierno. Varios sondeos, como el de Atlas Intel, Haime, Synopsis o TresPuntoCero, coinciden en que el apoyo al oficialismo está en el punto más bajo desde que comenzó, con una tendencia descendente que no parece encontrar un piso claro y sin que asomen -por eso Milei se abraza a YPF- elementos para generar una recuperación.


El INDEC informó esta semana que los salarios registrados volvieron a quedar atrás de la inflación. El dato confirma la percepción: un estudio de Zentrix, la consultora que dirige Claudio Montiel, refleja que el 84% de los consultados considera que su salario pierde contra la inflación, mientras que casi 60% considera que no le alcanza para llegar a fin de mes y solo 16% puede ahorrar.

Un estudio privado, que circula en en oficinas de LLA, presenta indicadores durísimos sobre la percepción económica: al 88% de los consultados le preocupa “mucho” o “bastante” la situación económica actual y 6 de cada 10 tienen más temor a perder el empleo que el que tenían un año atrás. El consumo sigue a la baja: según Scentia, la caída interanual en febrero fue de 3,4%.

¿Como ocurrió en la elección de octubre, a Milei puede ayudarlo el miedo a un estallido? Los consultores son precavidos y evitan ser terminantes. El presidente se recuperó, rápido, de crisis como la derrota bonaerense de septiembre o el conflicto universitario en 2024. La novedad, coinciden todos, es que se rompió la expectativa futura. Un operador que enhebra acuerdos entre los gobernadores lo sintetiza así: “Ya se armó un 60% anti Milei”.

Cierto o no, las encuestas reflejan que el mal humor empezó a perforar el núcleo duro libertario: los jóvenes. Martín Romeo, profesor de Ciencias Sociales de la UBA, comparó el estudio de marzo de 2026 de Atlas Intel con el informe de febrero de 2025 y detectó un cambio brusco entre los jóvenes de entre 16 y 24 años. Un año atrás, 7 de 10 aprobaban y solo 2 desaprobaban la gestión de Milei. En el estudio que se conoció esta semana, solo 4 de 10 la aprueban y 5 la desaprueban. En ese segmento etario, el diferencial de imagen positiva-negativa se deterioró 57%.

Romeo vincula ese derrumbe con la cuestión laboral. “El 51% de los desocupados abiertos es adolescente o joven menor de 30 años”, detalla, y menciona que eso expresa un aumento de 3 puntos con respecto al año anterior y de 8 puntos respecto del trimestre anterior”. En términos generales, la tasa de desocupación de jóvenes es el doble del promedio. 

La ruta del voto

Diego Santilli les anticipó la semana pasada a los integrantes de la Cámara Nacional Electoral (CNE) y este viernes, en Mendoza, al gobernador Alfredo Cornejo, que en abril el Ejecutivo enviará al Congreso su proyecto de Reforma Política. Santilli dice que no tiene el detalle del texto, que no lo redactará Interior. En la CNE le avisaron que cualquier reforma electoral debería votarse este año para tener tiempo de adaptación.

El plan de máxima de la Casa Rosada es eliminar las PASO, aunque aceptaría un sistema de primarias no obligatorias -las PAS-, similar al que en algún momento propuso el massismo vía el exdiputado Raúl Pérez: que haya primarias, sean abiertas y simultáneas pero que no tengan que votar los partidos con lista única ni, tampoco, sea obligatorio el voto para los electores.

La idea de poner una tilde para “boleta completa” seguro chocará con el interés de los gobernadores, mientras que la pretensión de unificar elecciones provinciales con las nacionales está condenada al fracaso: hay provincias que por ley propia, o hasta por Constitución, deben votar en fecha diferente a la nacional. Además, un recurso de los gobernadores es separar la elección para evitar el arrastre nacional.

Hace un mes, en LLA decían que Karina preparaba jubileos para ofrecerles a gobernadores amigos que no le pondría rivales libertarios para dejarlos ganar. Pasó poco tiempo y el panorama es otro: con el clima actual, el Gobierno vería limitadas sus chances electorales en la mayoría de las provincias. Por las dudas, la mayoría de los gobernadores se preparan para anticipar la elección local y hay cálculos que hablan que entre marzo y junio habrá más de 10 votaciones de mandatarios provinciales.

Milei copia a Perón

Hay un dato escondido en la reforma política que enviará Milei: tratar de instaurar el sistema de elección uninominal, que consiste en subdividir una provincia en la misma cantidad de zonas que los cargos que elige. Ejemplo: la provincia de Buenos Aires vota 35 diputados nacionales, para lo cual se definirían 35 circunscripciones y cada una elegiría un diputado, que sería para el candidato más votado. Las minorías no reciben nada.

A principios del siglo XX, patrocinado por Joaquín V. González, ese sistema estuvo en vigencia y se usó en la legislativa de 1904. Pero el gran promotor fue Juan Domingo Perón, que en 1951 impulsó, e hizo votar una ley, para que se use el sistema uninominal en las elecciones de 1952 y 1954, mecanismo que le permitió tener amplísimas mayorías en el Congreso. Es un sistema que beneficia a las primeras minorías. El peronismo, en otros tiempos, lo hubiese promovido con fervor. Ahora está en el borrador de la Casa Rosada y se monta sobre la convicción de que LLA es la primera minoría electoral. El sistema sólo podría aplicarse a Diputados, porque el mecanismo para la elección de senadores está definido en la Constitución.

Antes, el Gobierno debe lograr la aprobación de la Ley de Glaciares, que pretende llevar al recinto de Diputados el 8 de abril. Ahí se verá, otra vez, la muñeca libertaria para juntar votos y el nivel de cohesión del peronismo que, mientras tanto, discute cuestiones instrumentales como la idea que lanzó Sergio Uñac, exgobernador de San Juan, para realizar internas en el PJ ante la posibilidad de que se eliminen las PASO.

Laberintos peronistas

Uñac habló con Cristina Kirchner y también le contó su propuesta a gobernadores y dirigentes, entre ellos José Mayans, quien -ante la “licencia” de CFK como jefa del PJ- debería activar los mecanismos en el partido. Cristina se mostró a favor de todo lo que sea reactivar el debate en el partido. La dinámica de elección no es, para CFK, un tema prioritario, aunque en la reunión con Miguel Pichetto dijo que había que hacer lo imposible para mantener las PASO. “Que a Milei le vaya mal no quiere decir que a nosotros nos vaya bien”, sostiene Cristina cuando escucha, y comparte, diagnósticos sobre el acelerado deterioro del proceso libertario.

Uñac plantea estar listos por si el gobierno voltea las PASO. Varios, en el PJ, creen imposible hacer una interna partidaria por problemas con padrones y recursos. “Sin PASO, es la única forma de legitimar un candidato para que pueda conducir, si gana, a los distintos sectores”, dijo Uñac a Cenital y asume que el debate por la interna es una forma de mostrarse vitales y activos. “No podemos seguir siendo actores de reparto de la película de Milei”, asegura.

Pablo Ibáñez – Cenital