TRANSPORTE PÚBLICO EN EL AMBA: MENOS PASAJEROS, TARIFAS MÁS ALTAS Y UNA CAÍDA QUE GOLPEA AL BOLSILLO

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El transporte público del Área Metropolitana de Buenos Aires atraviesa una fuerte contracción en la cantidad de pasajeros. Colectivos, subtes y trenes muestran descensos significativos en el uso, en un escenario marcado por la pérdida de poder adquisitivo, el aumento de las tarifas y el cambio de hábitos laborales y educativos.

Según datos de la Asociación Argentina de Empresarios del Transporte Automotor (AAETA), durante junio los colectivos registraron caídas interanuales de entre el 4% y el 31%, según el grupo de líneas y el tipo de jornada.

El dato más contundente aparece los domingos: la cantidad de pasajeros transportados cayó alrededor de 24% respecto del mismo período del año anterior. La tendencia también se observa durante los días hábiles, aunque con diferencias según las líneas y los recorridos.

Menos viajes, más costo para viajar

La reducción de pasajeros no parece responder solamente a una modificación ocasional de los hábitos. El aumento sostenido de las tarifas y la pérdida de ingresos reales obligan a muchas familias a revisar sus gastos cotidianos y, entre ellos, los destinados al transporte.

Para trabajadores y estudiantes, viajar todos los días representa una proporción cada vez mayor del presupuesto. Ante ese escenario, aparecen distintas estrategias: reducir viajes, combinar medios de transporte, caminar mayores distancias o directamente limitar actividades que requieren desplazamientos.

La contracara es un sistema que transporta menos pasajeros mientras enfrenta mayores costos operativos y una estructura de subsidios diferente a la de años anteriores.

Los subtes también pierden pasajeros

La tendencia se repite en la red de subterráneos porteña. Durante el primer semestre, el uso del servicio registró una caída interanual cercana al 19%.

La Línea D aparece entre las más afectadas: perdió alrededor de 6 millones de pasajes en comparación con 2023.

El dato resulta significativo porque el subte es uno de los principales medios de transporte para quienes se desplazan diariamente hacia el centro porteño. Menos pasajeros implica no solamente un cambio en la movilidad, sino también una señal sobre la actividad económica y laboral de la Ciudad.

Trenes: caídas todavía más profundas

Los ferrocarriles metropolitanos tampoco escapan a la tendencia. Las líneas Mitre, Sarmiento y Roca registraron algunas de las mayores bajas en el volumen de pasajeros transportados, con descensos que llegan hasta el 46%.

El fenómeno muestra que la caída no está concentrada en un único medio de transporte: atraviesa colectivos, subtes y trenes.

¿Por qué la gente viaja menos?

Hay varios factores que ayudan a explicar el fenómeno.

  • Pérdida de poder adquisitivo: los ingresos de muchas familias no acompañaron el aumento del costo de vida y de los servicios.
  • Aumento de tarifas: la reducción de subsidios trasladó una mayor parte del costo del transporte a los usuarios.
  • Teletrabajo: aunque con menor intensidad que durante la pandemia, continúa reduciendo determinados desplazamientos laborales.
  • Cambios en los hábitos: trabajadores y estudiantes reorganizan sus rutinas para disminuir gastos.
  • Menor actividad económica: cuando cae el consumo y se deterioran los ingresos, también disminuyen los viajes vinculados al trabajo, las compras y el ocio.

El dato que debería preocupar

Que haya menos pasajeros puede parecer, a primera vista, una buena noticia para quien logra gastar menos. Pero detrás de esa caída puede esconderse algo mucho más profundo: la gente está dejando de viajar porque viajar cuesta demasiado.

El transporte público funciona como un termómetro de la actividad económica. Cuando millones de personas modifican sus recorridos, reducen viajes o directamente dejan de utilizar determinados servicios, no se trata solamente de una estadística de pasajeros.

Es también una señal sobre el bolsillo de los hogares.

Menos colectivos llenos, menos trenes utilizados y menos viajes en subte: detrás de cada porcentaje hay trabajadores, estudiantes y familias que están ajustando su vida cotidiana para llegar a fin de mes.

Hora Reimon