CON LA MIRA PUESTA EN EL SENADO, LA CGT APUESTA A UN PARO CONTUNDENTE

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El Consejo Directivo confirmó la medida que, descuentan, tendrá un alto acatamiento en la industria y mucho impacto político. Esta vez alcanzará también a los gremios del transporte y paralizará la actividad en todo el país. Los dirigentes apuestan a torcer la voluntad de los senadores que todavía no definieron su voto.

Otra vez la convocatoria de la CGT superó sus expectativas. Según los organizadores, el miércoles 1° de Mayo participaron más de 300 mil manifestantes. A diferencia de otras oportunidades en las que se conmemoró el Día Internacional de los Trabajadores y las Trabajadoras en estadios cerrados, la CGT buscó que la jornada también fuera una medida contra el gobierno como parte del plan de lucha que, pausadamente, viene sosteniendo desde el 26 de diciembre de 2023 cuando reclamó frente a los Tribunales por la inconstitucionalidad del DNU 70/23.

En aquella jornada la masividad también sorprendió a los convocantes que, por ese motivo, decidieron adelantar el primer paro general para el 24 de enero, cuando la movilización por abajo también excedió los pronósticos. La prueba de que la marcha fue más nutrida de lo esperado la ofreció el mismo Héctor Daer, que en la conferencia de prensa que realizó a las 13 horas reconoció que ese horario se había pautado previendo que la medida ya habría concluido. «Sigue habiendo columnas en la 9 de Julio”, dijo sorprendido el dirigente minutos antes de ratificar el paro nacional que se realizará el próximo jueves. Allí el dirigente aprovechó para rechazar las versiones que indicaban que la conducción de la CGT había negociado la aprobación de la Ley Bases con el gobierno con la mediación de Miguel Ángel Pichetto: “no hemos discutido ni negociado ningún proyecto, ni dictamen, ni media sanción antes de lo que ocurrió en la Cámara de Diputados”.

Bronca por abajo

La movilización se nutrió del descontento provocado por la media sanción que la Cámara de Diputados dio a la nueva Ley Bases y el paquete fiscal horas antes de la convocatoria. La primera incluye una profunda reforma laboral en similares términos a la dispuesta por el DNU 70/23 y que en sus trazos gruesos ya estaba presente en el proyecto que el macrismo se vio obligado a archivar luego de las protestas seguidas de represión en diciembre de 2017. En la segunda los diputados resolvieron desandar el camino trazado en septiembre pasado, cuando había eximido del Impuesto a las Ganancias a más de un millón de asalariados que, de mediar una aprobación en el Senado, volverán a ser alcanzados. Allí se encuentran gran parte de los trabajadores representados por los dirigentes de la CGT  y, en particular, algunos gremios del transporte y la actividad marítima que decidieron parar para evitar la aprobación de la ley en Diputados. El mismo camino adoptaron los trabajadores aceiteros, que comenzaron una medida de fuerza el lunes al mediodía y que dejaron sin efecto una vez conocida la resolución del Parlamento. “La retomaremos cuando tenga que votar el Senado”, adelantó a Tiempo Daniel Yofra, titular de la Federación Aceitera.

Con la base movilizada y el gobierno avanzando en la sanción de una ley que implica un retroceso histórico en materia laboral, el margen de la CGT para levantar la medida tiende a cero. Así lo reconoció el cosecretario general Pablo Moyano cuando en declaraciones a radio El Destape señaló que “si se levanta el paro me tengo que ir a vivir a Pakistán”. Por el contrario, el dirigente opinó que “la conflictividad social va a ir creciendo porque las medidas que está tomando el gobierno son contra los trabajadores, contra los jubilados y las empresas del Estado. Estamos hartos de escuchar las provocaciones del gobierno”.

Demostración de fuerzas

La contundencia del paro, esperan, resultará clave para terminar de definir los alineamientos de los senadores a la hora de votar. La estrategia pasa por hacer una demostración de fuerzas y luego encarar una agenda de reuniones con los bloques que no responden directamente al gobierno con la excepción de los de Unión por la Patria. A pesar de las declaraciones de los gobernadores de Catamarca y Tucumán, el mismo Pablo Moyano señaló: “¿Para qué vamos a seguir hablando con los senadores peronistas? No hay misterio, saben que no se puede votar una ley que privatiza empresas del estado, devuelve ganancias y quieren eliminar las indemnizaciones. Iremos a hablar con los otros”.

Para eso, resulta clave la actitud que tomen los gremios del transporte, que el 24 de enero habían decidido no paralizar la movilidad con el argumento de colaborar con la masividad de la movilización. Ahora, sin embargo, no habrá marcha y se pondrá de relieve la disposición y el alcance de esa medida que, por otro lado, resulta un respaldo clave para los trabajadores informales y no sindicalizados que quisieran adherir.

El transporte, dividido

Pero entre los gremios de ese sector el clima no es el mejor. A la fractura de la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT), provocada por la defección de La Fraternidad y la UTA de Omar Maturano y Roberto Fernández cuando el moyanismo impuso su mayoría consagrando a Sergio Sasia como secretario general, se le suma ahora el enfrentamiento de éste con los gremios que lo llevaron a ese lugar y que dieron difusión un comunicado de la organización con la firma de diez sindicatos, pero sin la del secretario general.

Es que el mismo Sasia se ocupó de desestimular una medida que se realizaría este lunes y que finalmente tomará la forma de asambleas con ceses de tareas y acciones particulares. En diálogo con Tiempo, Sasia le bajó el tono al diferendo y explicó que “el comunicado salió como Consejo Directivo. A veces tiene mi firma y a veces no. Es una resolución que sacamos de esa manera. Nunca se decretó un paro. El comunicado dice claramente que cada uno de los sindicatos queda en potestad de ver de qué manera hacen las asambleas. Algunos van a hacer cese de tareas y otros no”.

Así los metrodelegados realizarán apertura de molinetes entre las ocho y las diez de la mañana. Los gremios aeronáuticos una conferencia de prensa a las 6 horas en Aeroparque en el marco del cese de actividades del servicio aerocomercial entre las ocho y las once de la mañana, mientras que la CATT en general convoca a otra conferencia a las diez en su sede.

Más allá de la dispersión, el lunes la conflictividad afectará de una u otra manera el servicio de transporte y creará un clima previo a la medida del 9. A eso habrá que sumar el paro de 24 horas que el gremio del neumático realiza el martes por paritarias y el de los judiciales, el miércoles.

Con todo, el mismo Sergio Sasia aseguró que el jueves 9 todos garantizarán el paro: “cuando el Consejo Directivo de la CGT resolvió el paro en conjunto, estuvimos todos. El paro fue aprobado y se va a cumplir de manera total”.

Norberto Pianelli secretario general de la AGTSyP (metrodelegados) confirmó que el paro será total. En declaraciones a Tiempo señaló que “el 9 paran todos los gremios de la CATT. La Fraternidad y la UTA no están, pero es de esperar que adhieran como sindicatos de la CGT”.

Expectativas

Sobre la medida en general, Daer había adelantado que “vamos a seguir con el plan de lucha que venimos desarrollando. En ningún momento el paro estuvo en duda”.

Pianelli, por su parte, consideró que “la expectativa es que sea un paro contundente. Las acciones, y el paro es una de ellas, pueden modificar el rumbo. El 1° de Mayo fue una marcha muy grande. Yo mismo tenía dudas porque la gente no salía del lugar de trabajo. Tuvieron que salir de la casa y resignar momentos con la familia. Dejar el plato de ravioles y tomarse un colectivo para ir a caminar por el microcentro. Es una definición política muy profunda. Me sorprendió”.

Desde la Federación de trabajadores aceiteros, Daniel Yofra opinó que “va a ser contundente como todas las medidas que se hacen desde el 27 de diciembre. La del 24 de enero, la movilización universitaria y la del 1° de Mayo. La gente está peor que antes y necesita un espacio como la CGT para que organice la bronca y salga a enfrentar a este gobierno. No lo pueden hacer ni los políticos ni los legisladores. La CGT tiene una oportunidad histórica de ser la verdadera oposición. Necesitamos un plan de lucha, esto no se resuelve con un paro cada dos meses, necesitamos a la gente en la calle».

Pianelli se mostró confiado: “esto puede generar que el Senado no lo vote. Votar una basura como esto tiene costos. La perversidad que es lo que está de moda hoy no puede durar para siempre”, señaló. «

Paro activo

El Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SiPreBA) definió convocar el mismo 9 de mayo a una radio con micrófono abierto, además de un locrazo, a organizaciones en lucha. Será en el acampe, en la puerta de la Agencia Nacional de Noticias Télam, con el propósito de darle un carácter activo a la jornada.

Tiempo

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