El gobierno nacional y el de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires tienen muchas cosas en común de sus políticas públicas. Desde hace diez días coinciden en otra: la bandera nacional no flamea en ninguno de los mástiles presentes en la zona de Plaza de Mayo.
El pasado 2 de enero, los mástiles de la Casa Rosada y de la Plaza de Mayo amanecieron sin sus respectivas banderas argentinas izadas.
Sobre el acceso principal a Casa de Gobierno, en Balcarce 50, se iza diariamente una bandera. Cuando el Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas, a la sazón el Presidente, se encuentra dentro del edificio, se remonta una adicional bastante más pequeña que la otra. El mantenimiento de este mástil depende de la Casa Militar. Por otro lado, en la Plaza de Mayo, frente al monumento al General Belgrano, se encuentra otro mástil en el que ondea a diario una bandera de 24 metros de alto por 14 metros de ancho. El cuidado de esta estructura corresponde al gobierno porteño.
Una fuente de la Casa Rosada confirmó la situación el segundo día del año: “Ambos mástiles están rotos. La información del de la Plaza (de Mayo) la tiene la ciudad y el nuestro con mantenimiento de acá”. Sin embargo, a pesar de haber transcurrido diez días, aún no se ha encontrado una solución para ninguno de los dos pabellones patrios.
La semana pasada, La Patriada Web pudo saber, a través de personal de la Policía Federal, que el arreglo del mástil de la Plaza se había realizado. No obstante, al intentar izar nuevamente la enseña patria, el mecanismo volvió a romperse.
La ausencia de la bandera en estos dos sitios, recorridos a diario por cientos de turistas argentinos y extranjeros, despierta ‘curiosidad’. La celeridad que la administración libertaria o la gestión macrista suelen mostrar para otros temas contrasta notablemente con esta demora, que a esta altura carece de una explicación válida.
A la hora de marcar hipótesis posibles por la resolución de un inconveniente técnico no existe una explicación que haga entendible este suceso. Es impensable que edificios emblemáticos como la Casa Blanca en EE.UU., el Palacio del Elíseo en Francia o el Kremlin en Rusia no luzcan sus respectivas banderas en sus fachadas.
¿Ineficiencia, descuido o falta de presupuesto? Estas son algunas de las hipótesis para intentar comprender el hecho, sumado a que la comunicación entre los diferentes niveles de cada administración parece no estar funcionando correctamente.
Resulta contradictoria la supuesta eficiencia de un Estado que reivindica la soberanía en Malvinas y propone un nuevo perfil para las Fuerzas Armadas. La «argentinidad al palo» que pregona el gobierno nacional y el de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires no se corresponde con la realidad: ni siquiera izan las banderas.
La Patriada Web

